El naufragio de la inversión en España desafía la recuperación futura
Mercados financieros / economía
Escrito por MoneyController el 05.01.2021
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Óscar Jordá, economista de la Fed de San Francisco, afirma que “Una caída prolongada de la demanda reduce la inversión tanto en capital como en investigación y desarrollo (I+D), lo que a su vez deprime la productividad total de los factores y la capacidad potencial de la economía en el medio plazo”. Con esta frase cuenta uno de los principales canales por los cuales una crisis puede generar efectos negativos perseverantes sobre la actividad económica.
La inversión será un elemento clave para la salida de la crisis sanitaria y, por ello, el paquete de inversión europeo del Next Generation EU es una gran noticia para la economía española. Urge reactivar la inversión, que durante la crisis del coronavirus soportó el mayor hundimiento de las grandes economías europeas.
El gran enflaquecimiento de la economía española lo ha mostrado la caída de la inversión durante los meses de la pandemia. La formación bruta de capital fijo de España durante los tres primeros trimestres del año se redujo en casi 25.000 millones de euros respecto al mismo periodo del año anterior. Esto representa un hundimiento del 13%, lo que dobla el desplome registrado por el conjunto de países de la UE, que fue del 6%.
La construcción de infraestructuras e inmuebles influye directamente a este indicador, por lo que es preferible desagregar las cifras para analizar la verdadera inversión productiva. En el caso de la inversión en maquinaria y equipo el derrumbe en España fue incluso superior, alcanzando el 16%. Se trata del tercer peor dato de todos los países de la eurozona, solo por encima de Estonia y Malta.
Además, se ha reducido la inversión en activos de propiedad intelectual, con un descenso de casi el 5%, frente a la caída de menos del 1% del conjunto de países de la Unión Europea. Datos, todos ellos, que sitúan a España en el vagón de cola de la inversión productiva. Aunque todavía es pronto para sacar conclusiones, los datos apuntan en una dirección peligrosa. Para el país es fundamental reactivar este indicador para evitar que la crisis genere efectos estructurales sobre la producción.
Las dificultades que ha atravesado el sector empresarial español son el origen del deterioro de la inversión en España. La destrucción del PIB del país ha sido la más intensa de toda la eurozona. El esfuerzo por sanear sus balances ha permitido a las empresas llegar a esta crisis en una situación de fortaleza y, así, poder soportar el golpe.
La escasa industrialización de la economía, así como la gran dependencia por el turismo fueron la guindilla para el país. Durante el 2021 la inversión se recuperará gracias al estímulo de los fondos europeos, pero además necesitará que se reanime la inversión empresarial vinculada al sector servicios. Y esta última dependerá de la conquista del proceso de vacunación para retomar la pasada normalidad antes del verano. Eso garantizaría un buen verano para el turismo y, por lo tanto, una significativa inversión en el sector para mejorar su oferta de habitaciones de cara a la próxima temporada alta.