Los fondos cotizados acaparan titulares en la crisis sanitaria
ETF
Escrito por MoneyController el 02.04.2021
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La buena actuación de los ETF demostrado en 2020, el año de la pandemia, se mantiene en los primeros meses de 2021. Los flujos de fondos cotizados cerraron el pasado ejercicio con cifras récord a nivel mundial, y en Europa con datos muy positivos tanto en renta variable como en fija, tras remontar los desembolsos ligados a las caídas de marzo.
El 70% de los inversores en gestión pasiva de EEEUU son minoristas, mientras que en Europa lo son un 50%. “Quizás la pandemia ha venido a poner aún más en valor tres características principales de este tipo de inversión para el particular”, considera la miembro del equipo de distribución de BlackRock en España, Tania Salvat. La primera, el ahorro de tiempo que supone en muchos casos invertir en un índice y no buscar entre la infinidad de fondos que hay a disposición en Europa (más de 135.000 referencias).
La segunda peculiaridad indicada por Salvat se refiere al ahorro en costes dado el impacto que pueden tener las comisiones en una cartera en el largo plazo. Y, por último, “la flexibilidad que estos vehículos han ofrecido al inversor minorista para invertir en algunas de las temáticas que más recorrido han tenido, y en la que seguimos viendo valor por su componente de largo plazo, es decir, las megatendencias”.
La responsable de ETF y gestión pasiva en UBS AM para Iberia, Nina Petrini, atribuye los crecimientos en flujos a la variedad de nuevos formatos. “Mientras que los primeros ETF seguían índices de renta variable sencillos, la oferta se amplió rápidamente a otras clases de activos, como los mercados de renta fija y materias primas. Además, en los últimos años hemos observado una gran demanda de productos que integran consideraciones ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) en sus metodologías y este movimiento ha sido realmente muy notable en Europa”.
Para el responsable de Société Générale para Lyxor ETF en España, Portugal y Latinoamérica, Pedro Coelho, el 2020 fue un año de consolidación del uso de ETF por parte de todos los segmentos de mercado de la gestión de activos, un ejercicio de mucha incertidumbre y volatilidad, “y por eso es muy importante resaltar que, una vez más, los ETF han cumplido su papel y han dado a los inversores la posibilidad de participar en los distintos mercados y clases de activos de una forma eficiente, tanto en costes y calidad de réplica como en transparencia y accesibilidad”. En su opinión, prueba de ello es el aumento de flujos en vehículos de renta fija, ya que “han demostrado durante 2020 su resiliencia y capacidad de funcionar como un vehículo refugio en tiempos de alta volatilidad”.
El responsable de investigación para Europa de Wisdom Tree, Christopher Gannatti, opina que no siempre es fácil saber textualmente quién compra o vende un ETF. “El sólido rendimiento reciente de estos les hace muy atractivos para los inversores minoristas. Sin embargo, nuestra experiencia con las institucionales es un poco diferente”, observa. Este experto se refiere a que las gestoras están revisando sus protocolos de búsqueda de inversiones, y hoy en día analizar la estrategia de un ETF que no sigue un índice de referencia ampliamente conocido no es muy diferente del trabajo que se desarrolla en la gestión activa. Al mismo tiempo, a veces las instituciones no pueden invertir en ETF pequeños o más nuevos y deben esperar a que estos vehículos logren cierto tamaño antes de poder incorporarlos en sus carteras.
Los expertos coinciden en que en España los pequeños inversores sí utilizan la gestión pasiva; no obstante, no siempre lo hacen de manera directa, sino a través de fondos o carteras de inversión que los contienen. “A lo mejor el inversor final no es el que da a la tecla y compra el ETF directamente, pero sí que se está beneficiando de estos a través de productos de gestoras locales que hacen muy buen trabajo con esa selección y gestión”, afirma Juan San Pío, director comercial de Amundi ETF, Indexing & Smart Beta para Iberia y Latinoamérica. “El crecimiento viene de la mano del inversor institucional y llega al inversor retail a través de estos productos”, remata.