La subida del euro se frena: un problema para la inflación
Mercados financieros / economía
Escrito por MoneyController el 14.02.2023
- 151
- 4 Sígueme
Desde hace unos meses, el euro vuelve a valer más que el dólar, pero parece que le costará superar ciertos umbrales de resistencia (en particular, 1,10 dólares). Esto podría ser una desventaja desde el punto de vista de la contención de la inflación.
Durante unos tres meses de 2022, el euro estuvo por debajo de la paridad con el dólar. El punto más bajo se alcanzó cuando un euro llegó a valer 0,95 dólares. Los analistas han intentado explicarlo señalando que el dólar pudo contar con el inicio anticipado de una política monetaria restrictiva y una inflación más baja ya en la segunda mitad del año. Después de todo, bastaría recordar que en junio de 2022, el Banco de la Reserva Federal (Fed) subió los tipos de interés hasta 75 puntos básicos.
El Banco Central Europeo empezó a subir los tipos a partir de junio y sólo entre finales de año y principios de 2023 la inflación parece haber tocado techo. Al mismo tiempo, la Reserva Federal ralentizó el ritmo de subidas de los tipos de interés. Como explican los analistas, esto se tradujo en la apreciación del euro frente al dólar, que volvió a superar el nivel de paridad y durante un tiempo tocó el valor de 1,10 dólares. Hoy, sin embargo, ese valor ha vuelto a caer y ronda los 1,07-1,06 dólares.
Los datos de la inflación estadounidense contribuirán sin duda a orientar la relación de cambio entre el euro y el dólar. Como escribe Markus Frühauf en el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), mucho dependerá de las perspectivas de política monetaria de la Fed. El umbral de resistencia que ha encontrado el euro se debe precisamente a que los responsables de la Reserva Federal han reiterado su intención de continuar con una política monetaria restrictiva este año.
La razón por la que la zona euro podría beneficiarse de una moneda más fuerte frente al dólar es sencilla. Como también explica Frühauf, el dólar es la moneda de referencia para muchos activos, como el petróleo. Por tanto, un euro más fuerte puede ayudar a bajar los precios de los bienes importados y mitigar la inflación. A la inversa, un euro más débil conduce a un mayor gasto en importaciones y, por tanto, contribuye a elevar aún más la inflación.
Leer también