Los nuevos activos tóxicos
Productos financieros
Escrito por MoneyController el 27.07.2021
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El concepto de activo tóxico la banca lleva mucho tiempo tratando de rebautizarlo a activo improductivo para cerrar el capítulo de la crisis financiera. Tóxico es un adjetivo mucho más sonoro para un titular que improductivo y está consiguiendo que el concepto se difumine a través de otros sectores cotizados.
Los 'stranded assets'- que todavía hoy son un agujero negro difícil de incorporar al valor de las cotizadas al no existir una hoja de ruta cerrada hacia la descarbonización, son un elemento que pesa negativamente en los sectores que están dentro del saco de los 'más contaminantes', ya que cuentan con activos en funcionamiento que morirán antes de lo que sería su ciclo natural de vida.
Siguiendo la guía de la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés), la minería de carbono, o muchos pozos de gas y de petróleo tienen los días contados porque su vida útil se acortará si realmente se quiere convertir en realidad el Acuerdo de París. Algo para lo que no habrá que esperar a 2050.
El sector financiero marcará la pauta
El apagón de activos ya comienza a programarse y el sector financiero es uno de los que va a marcar el reloj. El Santander o BBVA, por ejemplo, ya han anunciado que cerrarán el grifo al carbón a lo largo de esta década.
La muerte de todas instalaciones son un reto para las industrias que operan en ellos por una doble razón. Porque están en riesgo de tener que ir aflorando y actualizando -con provisiones- el valor de sus activos por su mortandad prematura, y porque la muerte de las instalaciones merma su capacidad de generar ingresos en el futuro, reduciendo su valor y presionando su rating.
Estos sectores se enfrentan a una debilidad donde ven un futuro con menores ingresos y están obligados en paralelo a reinventarse e invertir para transformarse.
Ejemplos del impacto para la cuenta de resultados de la reducción del valor de sus activos los han ofrecido recientemente Repsol o Naturgy. La petrolera perdió 3.289 millones en 2020 por ajustes de valoraciones y 3.816 millones en 2019, entre otras razones por ajustes para adaptarse a su compromiso de ser cero emisiones.
En el caso de la compañía que lidera Francisco Reynés, los 347 millones en números rojos que sufrió el año pasado se generaron por un ajuste de 1.000 millones en la valoración de sus activos de gas.
La alargada sombra de los 'stranded assets' no solo afecta a las industrias señaladas como las más contaminantes. ¿Qué sucede con los aviones en propiedad que son grandes emisores? ¿O con intangibles como la posición de mercado de un fabricante de automóviles? ¿Será capaz de mantener su cuota cuando se vete la venta de coches de combustión?
La propuesta de la Unión Europea de impedir la venta de este tipo de vehículos en 2035 es una alerta importante de que el mercado del motor se va a transformar mucho en los próximos años y parece complicado ver hoy quién será el ganador.